The Final Frontier, canción a canción
28 julio 2010 · Deja un comentario
Nos hacemos eco de una reseña aparecida en la web oficial de la revista Metal Hammer donde comentan cada canción del nuevo disco.
A continuación tenéis la reseña traducida:
En algún lugar entre las oscuras historias de guerra de A Matter Of Life And Death y la grandilocuencia melódica y progresiva de Brave New World, aunque con una buena cantidad de ideas frescas, encontramos The Final Frontier, que alcanza la fuerza de sus últimos 3 discos. La diferencia entre este disco y sus predecesores es que sus canciones dirigen a la legendaria banda británica, en repetidas ocasiones, hacia territorios desconocidos. Este es un álbum exigente, pero será uno de los que adorarán la mayoría de sus fans.
SATELLITE 15… THE FINAL FRONTIER
A estas alturas todo el mundo ya ha escuchado la canción que da título al disco, y se trata de una directa e infecciosa losa de Hard Rock que parece destinada a abrir los conciertos de Maiden en un futuro próximo… pero es la primera parte de la canción la que va a volar la mente de sus fans. Siendo un remolino desorientador de agitada distorsión que incluye dobles bombos y bizarras voces espectrales, Satellite 15 es sin duda la cosa más rara que ha grabado la banda. Es heavy, extraña y totalmente inesperada.
El DORADO
Las opiniones sobre El Dorado parecen estar divididas entre si es simplemente una melodía sólida y directa, marca de la casa, o si es algo realmente especial. De hecho, es un poco de ambas cosas: una epopeya épica, valiente y bulliciosa de 7 minutos de duración con un estribillo contagioso y unas cuantas vueltas y revueltas hábilmente ejecutadas, compuesta para convertirse en una auténtica tormenta en directo.
MOTHER OF MERCY
Una canción oscura y amenazante que fácilmente podría haberse incluido en A Matter Of Life And Death. Se trata de una canción referida a los arquetípicos horrores bélicos sobre los que tan bien saben escribir Maiden. Comienza con una introducción ligeramente progresiva – posiblemente con ese toque de Jethro Thull que tanto ama Steve Harris – antes de transformarse en un lento y melancólico galopar, no muy alejado del de Stranger In A Strange Land (de Somewhere In Time), pero con un ambiente mucho más siniestro. “Sick of all the killing and the reek of death…” (“Harto de todo el sacrificio y el hedor de la muerte…”), canta Bruce en un punto de la canción.
COMING HOME
Una balada rimbombante para encender los mecheros, pero con una diferencia, Coming Home está compuesta por un enorme estribillo cantado a lo largo de algunos riffs ligeramente progresistas y típicos arreglos atrevidos. Es sentimental. Sin lugar a dudas, parece claramente una canción compuesta por Bruce Dickinson, cantando sobre una vuelta a casa, viendo las luces de la pista de aterrizaje mientras hace descender su avión a tierra. No hay muchas bandas que puedan llevar esto adelante sin que se enciendan las luces de alarma. Maiden lo hace de forma brillante. Un clásico en construcción para los directos.
THE ALCHEMIST
Podría decirse que es la canción que más recuerda al pasado. Esta explosión de garra, velocidad, energía e irresistibles armonías al estilo de Thin Lizzy durante 4 minutos, podría haber encajado perfectamente en Fear Of The Dark. Cumple perfectamente todos los requisitos para satisfacer a los fan más acérrimos. Curiosamente tiene el mismo título que una canción del disco The Chemical Wedding, todo un clásico dentro de la discografía en solitario de Bruce Dickinson. Sin embargo, ambas canciones son completamente diferentes entre si.
ISLE OF AVALON
Posiblemente lo mejor de The Final Frontier y, sin duda, una de las canciones más fuertes que Maiden han compuesto en muchos años. Isle Of Avalon lleva a la banda a un terreno melódico completamente desconocido, con ritmos poco convencionales y toques progresivos que añaden una intensa frescura a sus 9 minutos de duración. Además, tiene un estribillo que, seguramente, funcionará perfectamente en directo. Tiene un ligero toque a Paschendale (de su disco Dance Of Death) aderezado con un poco de una o dos canciones de Somewhere In Time.
STARBLIND
Otra canción llena de sorpresas. A pesar del inconfundible sonido de Maiden, se trata de otro corte épico lleno de grandes riffs y melodías, con toques sutiles de textura. Casi psicodélica en algunos aspectos, Starblind tiene un genuino toque de otros sonidos, sobretodo en su parte intermedia, que cuenta con un fenomenal intermedio bluesero que desemboca en un suave y suntuoso trabajo de guitarra de los “3 Amigos”.
THE TALISMAN
Otra canción que habría encajado en A Matter Of Life And Death. The Talisman es una canción oscura y compleja, pero también fluye maravillosamente desembocando, a partir de su introducción folk, en un poderoso riff principal y un estribillo de gran alcance, con un Bruce Dickinson exprimiendo sus pulmones al máximo. Los 9 minutos pasan volvando, por lo que parece que dure la mitad.
THE MAN WHO WOULD BE KING
Una introducción misteriosa e inquitante desemboca en unos acordes aplastantes y demoledores, antes de un épico cambio de dirección que la dirige hacia un riff pegadizo y otro gran estribillo. Al igual que muchas canciones de The Final Frontier, The Man Who Would Be King, rara vez se comporta como esperas y, sin embargo, todo cobra sentido mientras la armoniosa y laberíntica introducción se desvanece lentamente…
WHEN THE WILD WIND BLOWS
Basada en la novela post-nuclear del autor Raymond Briggs (novela con el mismo título), la última canción del 15º álbum de estudio de Iron Maiden es tan triste y desconcertante como inspira su título y, sin embargo, es tan fascinante musicalmente como cualquier otra canción grabada por la banda. Llena de capas densas e intransigentes, esta canción necesitará unas cuantas escuchas para ser asimilada, ya que expone una atmósfera insana cargada de un sinfín de toques melódicos. Un final sorprendente.
Fuente: Iron Maiden “The Final Frontier” Track-By-Track Preview


